domingo, 21 de julio de 2013

...y entonces todo quedó en silencio



Me miró fijamente por unos segundos. Sus dedos acariciaron con suavidad mis mejillas. Sonreí
-Bien, creo que aquí se termina el encanto señorita, son casi las doce y pronto el carruaje se convertirá en calabaza - respondió Emilio con ese brillo tan peculiar en sus ojos
-Pues debe de ser una calabaza muy fina para haberse convertido en Mustang- le respondí entre risas. Emilio se limitó a mirarme sin sonreír; se acercó lentamente a mi y me besó. Fue el beso más dulce que me habían dado. Emilio se alejó lentamente de mi y esbozó una pequeña sonrisa amarga. Suspiré como siempre lo hacía al finalizar un beso.
- Suspiro 116 - dijo con tristeza - ¿Sabes lo que eso significa?
-¿Hablas en serio? ¿Te vas sin más? - le respondí con un aire de indignación
-Ese fue el trato, sólo 116 suspiros, ni uno más - dijo Emilio mordiéndose el labio intentando contener miles de palabras
-¡Debe de ser una broma! Emilio Te amo con todo mi ser ¿Acaso no te importa? - Emilio seguía con la mirada baja - ¿Acaso no significaron nada para ti estos meses a mi lado?
-Carolina, sabes que no se trata de eso. Eres una de las cosas mejores cosas que la vida me ha dado. Sabías desde el principio que esto pasaría, sólo 116 suspiros, 116 días a tu lado ¿Ya olvidaste nuestro trato? - respondió Emilio intentando ser fuerte
-No lo olvido pero ¡Al diablo con el trato! ¡Dejémoslo de lado y continuemos con esto! - dije
-Quisiera que fuera así de fácil Caro, en verdad lo quisiera pero las cosas no son así - Emilio miró su reloj - Creo que es hora de irme. Gracias por todo Carolina - negué con la cabeza
-¿Volveremos a vernos? Quiero decir ¿Esto es el fin? - dije intentando no romperme frente a él
-Puede que sí, puede que no. Lo descubriremos según como salgan las cosas - respondió Emilio con seriedad
- ¿Qué cosas Emilio?
-Tengo que irme Carolina ¡Hasta pronto! - Emilio me dió la espalda y se dirigió a su automóvil
-¡Emilio! ¡Te amo! - grité. Emilio me miró y noté que una lágrima cayó por su mejilla, subió con rapidez al automóvil y de inmediato el motor rugió con bastante intensidad. Quise correr para detenerlo pero una fuerza en mi interior no me dejó hacerlo, yo estaba consiente de que esto pasaría. Tendría una relación con él pero iba a terminar este día. Todo se había fijado en un principio y yo había estado de acuerdo. No podía retractarme ni hacer nada para cambiarlo. Emilio aceleró el Mustang y cuando estuvo lo suficientemente lejos todo quedó en silencio.

Entré a casa y subí de inmediato a mi habitación donde comencé a llorar. No entendía los motivos de Emilio. En un principio no me habían importado tanto pero ahora que se marchaba no lograba entender el porqué de su partida, quizá Larissa tenía razón él sólo estaba jugando conmigo y yo lo había aprobado. Le había dado el poder para poder hacer lo que quisiera conmigo y después dejarme botada como si nada. Le había contado mis más grandes secretos y le había regalado mis últimos días en la preparatoria. Lo amaba con todo mi ser y jamás sabría sí él lo había hecho por lo menos un poco. Jamás pronunció un "Te amo" y ahora me dolía más que nunca.Seguí plantéandome mil y un dudas sobre él mientras lloraba hasta quedarme dormida.

Al día siguiente me levanté temprano como de costumbre pero pasé la mayor parte del día sin hacer nada, sólo recostada en mi habitación mirando el techo y con una sola cosa en mente: Emilio.

Me armé de valor y me puse un pantalón deportivo para ir rumbo a su casa. Si su madre me veía ahí parada no se negaría a abrirme,estaba segura de que me haría pasar y Emilio tendría que darme una explicación. Cuando estuve frente a su puerta toqué la puerta cuatro veces sin obtener respuesta. Miré por sus ventanas y todo se veía sin cambios, los muebles conservaban ese aspecto ordenado que siempre tenían .

-Vendré más tarde - dije para mi misma. El regreso a mi casa me pareció eterno, sin Emilio a mi lado las cosas se paralizaban y el tiempo no parecía correr. Necesitaba saber de él. No me importaba que fuera un loco demente o un delincuente muy buscado, simplemente quería saber el motivo de su partida fuera cual fuera. En ese instante mi teléfono sonó. Conocía ese tono. Siempre que se trataba de Emilio eso aparecía. Metí mi mano al bolsillo y saqué mi celular temblorosamente. Miré la pantalla donde se leía

1 nuevo mensaje de Emilio

Mi corazón latió rápidamente. Era él. No me había olvidado del todo. Sabía que no lo haría de la nada. Por lo menos pensaba en mí y eso me alegraba. Pulse el botón verde ansiosa de ver lo que me aguardaba y esto me sorprendió a un más.

Carolina: Necesito que te pongas Online, creo que es tiempo de que te explique todo. Emilio





martes, 16 de julio de 2013

Cuando te apasiona no hay pretextos




Todos tenemos algo que nos apasiona. Una actividad que nos mueve y sin importar en donde estemos o que hora es si tenemos oportunidad la realizaremos con gusto.

A algunos les encanta jugar fut-bol. Al estar en contacto con un balón todo el mundo se desvanece y sólo existe eso.Algunos más prefieren ver películas, quizá suene tonto, pero pueden pasar tardes enteras viendo una película tras otra, y está bien porque eso los hace sentir bien y es lo que les gusta; y digo si es lo que te gusta ¿Por que no hacerlo?. A otros les motiva quizá dibujar, plasmar en una hoja todo lo que ven o su mente puede crear, trazar su mundo perfecto y darle vida a ese trozo de papel. Lo mismo pasa con los escritores, ellos pueden darle vida a una hoja de papel pero de otra manera: Plasmando sus historias y todas aquellas cosas que pasen por su alocada cabecita. Como en la mía.

Pocas personas lo saben pero si hay algo que a mi realmente me apasiona es escribir. Pocas son las personas que saben que disfruto haciéndolo y son aún menos las que se han dado, o mejor dicho les he dado, la oportunidad de leer lo que hago.

Cuando todo a mi alrededor está tenso, triste o simplemente aburrido me siento frente al monitor y comienzo a dar rienda suelta a mi imaginación. Puedo escribir prácticamente de cualquier cosa: desde una cursi historia de princesas y dragones hasta la más ridículas de los cuentos de terror. Puede parecer estúpido pero para mi no lo es, realmente me gusta hacerlo y es aún más grandioso cuando las personas leen tus escritos y te animan a seguir adelante por que ¿Para qué mentir diciendo: No me importa lo que la gente piense? Porque ¡Claro que importa! Después de todo escribes para que la gente lea ¿no? Y si a la gente le gusta obviamente te sientes más motivada con ganas de seguir adelante y eso alimenta aún más tu pasión.

Quizá llegue un día en que te sientas mal contigo mismo y pienses que realmente eso no te gustaba tanto como creías; pienses que quizá no haces nada extraordinario y que lo que haces no sirve de nada, Piensas que tú idea después de todo no era tan buena . Dejas todo de lado y comienzas a ponerte pretextos tontos como : "No hay inspiración" "No tengo tiempo" "No sé de que escribir"; diariamente encuentras alguna dificultad nueva que evite que tú escribas y que aunque traigas mil ideas en la cabeza no puedas, o no quieras, plasmar.

Todo eso no es más que miedo a lo que la gente vaya a pensar y al final esto sólo estropea tus planes y vas cayendo poco a poco dejando de lado lo que realmente te gusta por un temor absurdo.

Quizá no sea la más lista de las personas pero creo que sólo hace falta leer un poco de lo escrito con anterioridad para darte cuenta de que estás en un error y que pase lo que pase y piensen lo que piensen si te gusta sólo hazlo. Estás aquí para ser feliz no para hacer felices a los demás y sí eso es lo que te gusta ¡Sólo Hazlo!

En fin. Hace tiempo deje de lado mis historias, mis ideas y mis escritos iniciados por temor al rechazo y hoy volviéndolos a leer me doy cuenta de que eso me hacía feliz y con el sólo hecho de imaginar una historia sonreía sin pensarlo . Así que desde ahora retomaré eso que es lo que me apasiona, escribiré porque me gusta y no por agradar a los demás.

Y sí, quizá esto no tenga mucha congruencia o no sea la mejor de las historias,porque escribiendo poesía o vivencias suelo llegar a aburrir pero , no sé, necesitaba hacerlo.

Recuerda que si tú tienes una pasión o algo que te guste no dejes que nada te detenga, ni siquiera pretextos tontos o el miedo al "que dirán" ya que mientras tú seas feliz las demás cosas salen sobrando...

jueves, 4 de julio de 2013

Un nuevo comienzo

Tristeza... Desesperación...Enojo...Un sinfín de sentimientos que no me puedo explicar. 

Hace tres años todo era diferente, le sonreía al mundo, era capaz de ver las cosas buenas de las personas y no todas me parecían desagradables. Contaba historias, bromeaba con la gente, era capaz de reír hasta con la más mínima provocación. Era feliz.

Al salir de la preparatoria esas cosas comenzaron a cambiar. Quizá no de inmediato, pero poco a poco mi mundo comenzó a cerrarse, dejaron de interesarme las cosas que antes me interesaban y me sentí mal al ver que todos mis amigos volaban mientras que yo me quedaba encerrada en mi mundo sin rumbo ni destino.

Comencé a odiar a las personas sin razón y poco a poco fui encerrándome en esta burbuja, aislada de la sociedad. Pretendiendo estar segura y pensando que es lo mejor para mi. Ya no reía con tanta facilidad y las risas de los demás me parecían irritantes. Mi única distracción era mi mundo virtual.

Vivía feliz en mi mundo virtual, podía tener un mínimo contacto con las personas que me rodeaban a través de eso. Era feliz compartiendo lo que sabía con otros y conociendo gente similar a mi. Beatlemaniacos. Quizá suene tonto pero eso me hacía feliz, me hacía sentir con vida y que le era "útil" a la sociedad.

Tiempo después descubrí que tenía una gran pasión oculta: La escritura. Pasó por mi mente fugazmente la idea de escribir un fan-fic incluyendo a mis ídolos en mi historia. Realmente me encantó hacerlo. Algo que jamás imaginé se convirtió en mi más grande pasatiempo.

El tiempo corrió y todo esto fue volviéndose monótono y aburrido; y para finales del dos mil doce ya no tenía ánimos de escribir, platicar con las personas virtualmente ya no me emocionaba tanto como antes . Y no digo que no me gustara por que realmente amo escribir y amo a esos amigos; pero simplemente se fue la motivación y ya no sentía la misma alegría que antes.

Cuando estaba sola todo se volvía oscuro. Mi mente se llenaba de ansiedad y comenzaba a pensar lo peor. Me encontraba confundida y nada lograba llenar el vacío que sentía.

Pasaba tardes enteras dormida y sin ánimos de nada. Ya no me emocionaba conectarme ni escuchar música ni ordenar mi recámara... nada de lo que anteriormente me hacía feliz lograba contentarme. Preguntas sobre mi futuro comenzaron a acecharme. Preocupaciones sobre mi vida cada vez frecuentaban más mis pensamientos. Comencé a sentir odio hacia mí misma, me sentía inútil, incapaz de hacer las cosas. Muchas veces ya no lo soportaba y lloraba. Lloraba por las noches. Nadie sabía lo mal que me sentía.

Una tarde, mi subconsciente me traicionó y solté todo lo que tenía adentro, lloré como hacía tiempo que no lloraba. Me sentí un poco liberada pero mi hermana, que escuchó todo, parecía preocupada. Me abrazó y me dió la idea para mi: Visitar a un psicólogo.

No tardamos mucho y en menos de quince minutos tocamos a su puerta. Ella me atendió con la misma sonrisa que siempre prevalece en su rostro y me prometió que me ayudaría. Sé que así será.

Hace pocos días, dos para ser exacta, fui a mi valoración. Ahí realicé varios dibujos y algunos cuentos y ¡Caramba! ¡Esas cosas nos proyectan a la perfección! Cosas que a nadie le había contado se reflejan ahí... en mis dibujos... en mis cuentos.

Creo que las cosas salieron bien ese día y a partir de este martes comenzaré con mis citas. Creo que ahora que lo saqué y que recibiré la ayuda que necesitaba me siento más libre, como si hubieran quitado una gran roca de mi espalda.

Una de mis primeras tareas fue abrir un blog o página de facebook para publicar lo que escribía, incluyendo los cuatro cuentos que escribí en mi valoración, pero creí que sería mejor idea comenzar por explicar brevemente, o quizá no tanto, el motivo de este blog. 

Quizá no tengo grandes problemas, creo que a comparación de muchas personas yo tengo todo para poder sonreír y , sin embargo, hay algo que no me deja hacerlo al cien por ciento. Sé que a partir de ahora las cosas comenzarán a cambiar, no radicalmente, pero poco a poco iré dando pasitos que me ayudarán a encontrarme a mi misma y a no dejarme caer.

Desde hoy daré todo de mi parte para cambiar, porque quiero ser feliz. Por mi y por todas las personas que me rodean.