Tristeza... Desesperación...Enojo...Un sinfín de sentimientos que no me puedo explicar.
Hace tres años todo era diferente, le sonreía al mundo, era capaz de ver las cosas buenas de las personas y no todas me parecían desagradables. Contaba historias, bromeaba con la gente, era capaz de reír hasta con la más mínima provocación. Era feliz.
Al salir de la preparatoria esas cosas comenzaron a cambiar. Quizá no de inmediato, pero poco a poco mi mundo comenzó a cerrarse, dejaron de interesarme las cosas que antes me interesaban y me sentí mal al ver que todos mis amigos volaban mientras que yo me quedaba encerrada en mi mundo sin rumbo ni destino.
Comencé a odiar a las personas sin razón y poco a poco fui encerrándome en esta burbuja, aislada de la sociedad. Pretendiendo estar segura y pensando que es lo mejor para mi. Ya no reía con tanta facilidad y las risas de los demás me parecían irritantes. Mi única distracción era mi mundo virtual.
Vivía feliz en mi mundo virtual, podía tener un mínimo contacto con las personas que me rodeaban a través de eso. Era feliz compartiendo lo que sabía con otros y conociendo gente similar a mi. Beatlemaniacos. Quizá suene tonto pero eso me hacía feliz, me hacía sentir con vida y que le era "útil" a la sociedad.
Tiempo después descubrí que tenía una gran pasión oculta: La escritura. Pasó por mi mente fugazmente la idea de escribir un fan-fic incluyendo a mis ídolos en mi historia. Realmente me encantó hacerlo. Algo que jamás imaginé se convirtió en mi más grande pasatiempo.
El tiempo corrió y todo esto fue volviéndose monótono y aburrido; y para finales del dos mil doce ya no tenía ánimos de escribir, platicar con las personas virtualmente ya no me emocionaba tanto como antes . Y no digo que no me gustara por que realmente amo escribir y amo a esos amigos; pero simplemente se fue la motivación y ya no sentía la misma alegría que antes.
Cuando estaba sola todo se volvía oscuro. Mi mente se llenaba de ansiedad y comenzaba a pensar lo peor. Me encontraba confundida y nada lograba llenar el vacío que sentía.
Pasaba tardes enteras dormida y sin ánimos de nada. Ya no me emocionaba conectarme ni escuchar música ni ordenar mi recámara... nada de lo que anteriormente me hacía feliz lograba contentarme. Preguntas sobre mi futuro comenzaron a acecharme. Preocupaciones sobre mi vida cada vez frecuentaban más mis pensamientos. Comencé a sentir odio hacia mí misma, me sentía inútil, incapaz de hacer las cosas. Muchas veces ya no lo soportaba y lloraba. Lloraba por las noches. Nadie sabía lo mal que me sentía.
Una tarde, mi subconsciente me traicionó y solté todo lo que tenía adentro, lloré como hacía tiempo que no lloraba. Me sentí un poco liberada pero mi hermana, que escuchó todo, parecía preocupada. Me abrazó y me dió la idea para mi: Visitar a un psicólogo.
No tardamos mucho y en menos de quince minutos tocamos a su puerta. Ella me atendió con la misma sonrisa que siempre prevalece en su rostro y me prometió que me ayudaría. Sé que así será.
Hace pocos días, dos para ser exacta, fui a mi valoración. Ahí realicé varios dibujos y algunos cuentos y ¡Caramba! ¡Esas cosas nos proyectan a la perfección! Cosas que a nadie le había contado se reflejan ahí... en mis dibujos... en mis cuentos.
Creo que las cosas salieron bien ese día y a partir de este martes comenzaré con mis citas. Creo que ahora que lo saqué y que recibiré la ayuda que necesitaba me siento más libre, como si hubieran quitado una gran roca de mi espalda.
Una de mis primeras tareas fue abrir un blog o página de facebook para publicar lo que escribía, incluyendo los cuatro cuentos que escribí en mi valoración, pero creí que sería mejor idea comenzar por explicar brevemente, o quizá no tanto, el motivo de este blog.
Quizá no tengo grandes problemas, creo que a comparación de muchas personas yo tengo todo para poder sonreír y , sin embargo, hay algo que no me deja hacerlo al cien por ciento. Sé que a partir de ahora las cosas comenzarán a cambiar, no radicalmente, pero poco a poco iré dando pasitos que me ayudarán a encontrarme a mi misma y a no dejarme caer.
Desde hoy daré todo de mi parte para cambiar, porque quiero ser feliz. Por mi y por todas las personas que me rodean.

No hay comentarios:
Publicar un comentario